Quién fuese capaz de componer un bolero... de esos que hacen brotar lágrimas en los ojos del olvido
Quién, capaz de revivir la sonrisa en el rostro inocente de la vida.

Imposibles- ignorados- indiferentes.

Justo ahora por la maldita prolongación de los días

Por permitir que así fuera.
Hoy recordé olvidar lo que no existe en mi cuerpo…
un par de vigas carcomidas por el invierno
Aquel temporal que ha sido tu voz devoradora chocando en mi espalda...

Tu nombre lo deletrea mi lengua…

cada vez que logro recuperar el habla,

y me ahogo...
no estoy cerca de nada
nada seguro a mi tacto, ni a mis ojos, ni al reflejo de tu voz en mi cuello
perdida y tengo miedo a olvidar respirar mientras escribo.
Maldigo la amplitud de la palabra amor, que se ubica sobre el abismo
mientras yo estoy tras su reja.