Pierdete y escabullete, enciendete, parate, desequilibrate...
recorre sin tropezar cada pasillo agrietado del plano de mi cuerpo
razguña, sujeta, apoderate, se su dueño.
Recita una balada muerta sobre mis hombros.
Fun de te
y carcome la piel de mis manos como erosiona el mar nuestras vidas.
Desintegra tus manos, y depositalas hecha polvo en mis heridas.
Que tus labios tropiecen con mi lengua, que tu piel se trenze con mis piernas
que te fundas, que te pierdas, que te d-i-s-u-e-l-v-a-s.
Fundeme al contraluz de tus palmas...
y deja mi pecho descubierto para poder despertar.
(25 de Enero, 2009)