Terrible idea la que se me viene a la cabeza,
esa de salir a vagabundear para casualmente dejar caer un suspiro sobre el hombro de un desconocido para que de alguna forma, llegue mi voz a tus oidos.
Estoy cansada de andar por ahi con la nebulosa pegada en los ojos, con la rabia entre los dientes y la esperanza arrastrando el suelo.
me cansa esperar lo que no viene
querer lo que no tengo
y extrañar lo que no existe.






maaaaaaaaaaar abierto!